• 21 April, 2019
  • Last Update Mar 30, 2019 3:26 pm
  • España

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Ya es obligada la visita de culturaanimal.es a la feria de productos para mascotas y veterinaria Propet-Iberzoo. En ella se presentan las novedades de la industria en España en cuanto a alimentación, accesorios para mascota y elementos para clínicas veterinarias, pues coincide con el congreso anual de la Asociación Madrileña de Veterinarios  (AMVAC).

Como cada edición, busco productos para mascotas que presenten una novedad interesante en un mercado muy saturado, pero este año no ha sido fácil. Pocas innovaciones, mucha cantidad de lo mismo y la sensación de cansancio en las marcas y en los expositores. Lo único que se puede sacar son ciertas tendencias del mercado que se podían apreciar por el tipo de producto que había en la mayoría de los stand de la feria.

El motor del sector de las mascotas es, sin duda, la alimentación. El mayor gasto de los propietarios va dirigido a la comida de sus mascotas y su preocupación por darles productos naturales y sanos va parejo con la mayor sensibilidad por nuestra propia dieta. Ese interés no ha pasado desapercibido a la industria, que se ha apresurado desde hace unos años a presentar sus productos como los más sanos y naturales del mundo. Los sacos se han llenado de imágenes de lobos y linces, de fruta y verdura fresca y de eslóganes que hacen difícil distinguirlo de la publicidad de alimentación humana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace años, escribí una guía para entender las etiquetas de los piensos (ver aquí) y ahí exponía una realidad que poco a poco se ha ido imponiendo en el mercado, y es que el grano, (arroz, maíz…) no aportaba nada a la alimentación del perro y sí era una fuente de posibles alergias. Ahora, los piensos grainfree  son multitud.

Dentro de esa tendencia a la alimentación natural, poco a poco están llegando al mercado español las dietas BARF o dietas crudas. En el 2016, en la feria solo encontré a una empresa alemana (ver aquí), y desde entonces, cada año han ido acercándose nuevas empresas españolas de dieta BARF, lo que demuestra que el movimiento de este tipo de alimentación va ganando mercado en este país. Este año repitieron presencia en la feria, Puromenú  que tiene la fábrica en Guadalajara

Dieta Yum, que según comentaron a culturaanimal.es han triplicado las ventas en Aragón.

Y Natures Menu, que es una marca inglesa pero fue también de las primeras en llegar al mercado español.

Además, encontramos una empresa de Torrejón de Ardoz que aparecía por primera vez en Propet. Se llama Natuka y se quieren diferenciar del resto en que sus carnes son de producción sostenible y ética, teniendo dietas con sello ecológico.

Porque cada vez se exige más conocer la trazabilidad del producto y también se le exige una ética a las empresas. En esta línea, está Essential Foods, una marca fabricada en Inglaterra y donde su fundador Christian Degner-Elsner, colabora con varias decenas de entidades ecologistas y animalistas de todo el mundo. En España, aportan 15.000€ anuales en comida a 112 Carlotagalgos  una asociación en Málaga que recoge galgos y los entrega en adopción en España y Europa.

Aunque son piensos, huyen del marketing de lo “natural” y centran su mensaje en que se esfuerzan por conseguir un pienso de calidad mediante el cocinado a 90º para mantener el valor nutricional y el desarrollo del BOF (Behavioral Optimizing Foods) que hace que la ingestión de sus piensos mantengan el azúcar en sangre estable durante la digestión, en lugar de que haya un pico muy alto en las primeras horas tras la ingesta. Pues será.

Lo que sí me pareció extraordinariamente novedoso, fue la apuesta del distribuidor por la tienda de cercanía, evitando la venta por internet o grandes franquicias para proteger las tiendas de barrio, que no están pasando por su mejor momento. Óle por eso.

Otra tendencia que hemos podido ver este año, pero que no es nueva, es la entrada del diseño en el mundo de la mascota. Si antes nos conformábamos con una manta o un trozo de espuma recubierta con tela para que nuestros amigos de otra especie pudieran descansar, ahora parece que no queremos que nada desentone con nuestras casas dignas de portada de revista.

Vol dog Contemporary living for pets

 

Vol Dog Contemporary living for pets Pavilion

 

Camitas marca Ferribiella

 

Es inevitable que parte de la industria se centre en las necesidades del dueño y no tanto en las de las mascotas, pues al fin y al cabo, el que hace la compra es el humano, pero este año, o había más oferta de este tipo o, tal vez por la falta de cosas interesantes, las presté más atención.

No hay nada de malo en querer que los productos para perros y gatos sean bonitos

Camita para gatos Ferribiella

Pero lo que me incomoda no es tanto los objetos en sí, como la forma de presentarlos

En ocasiones, el diseño y la comodidad van unidas, pero muchas veces no. Si la estética se impone a la practicidad y a la comodidad, es porque estamos desviando el concepto de amor por nuestras mascotas, y en lugar de conocer y respetar sus necesidades, los convertimos en objetos para satisfacer las nuestras. El ser humano es capaz de manifestarse para que se considere a los animales seres sintientes y a la vez tratarlos como a la “Nancy accesorios”. Somos la contradicción pura.

Esto se nota también en que la imagen de algunas marcas se vuelve tan fashion que resulta difícil saber qué venden.

Porque una cosa es que queramos a nuestras mascotas como a uno más de la familia y otro que las obliguemos a tomarse una cerveza y unos ganchitos viendo el partido o una película de perros, en lugar de salir al parque.

Cerveza y snacks para perros de Resto Pet

O darles una tarta de miguitas.com para su cumpleaños en lugar de una buena rodilla de vaca.

Miguitas, repostería perruna

No es que me parezca mal que estas empresas intenten buscar su hueco en el negocio, yo mismo he comprado alguna vez galletas en Miguitas, mi preocupación es que se llegue a pensar que comprar todas estas cosas se hacen por y para el perro, cuando en realidad se hacen por y para el humano. Como gracia está bien, con la frecuencia que a uno le apetezca, siempre y cuando se entienda que las necesidades y los gustos de los perros, son otros.

Así que, tras pasearme por el lavadero automático de perros, que tal vez empecemos a verlos en los barrios al lado de las lavanderías

Lavado de mascotas Wasky

 

Ver cómo la jardinería de acuarios va ganando mercado, con gran cantidad de flora acuática y lechos diferentes

Lechos de cristales de Aquaria Glass

Y charlar con los distribuidores de un GPS para mascotas llamado Weenect del que creo que haré una reseña a parte, pues me pareció de lo más interesante de la feria, me fui con una sensación extraña. Habrá que ver cómo evoluciona todo esto el próximo año. Hasta entonces.

 

 

30 millones de gorriones menos en diez años, esa es la escalofriante cifra solo en nuestro país, pero el descenso es mundial. En Londres, por ejemplo, ha desaparecido entre el 90 y el 95% de estas aves, según datos de SEO/Birdlife.

Por eso hay que ponerse en marcha con urgencia y la Sociedad Española de Ornitología acaba de lanzar el proyecto #AvesDeBarrio que presentó ayer día 19 de marzo en el Palacio de Cristal de Arganzuela, con la presencia de la ministra para la transición ecológica, Teresa Ribera, y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, junto a parte de su equipo, como Inés Sabanés, responsable de medio ambiente y movilidad del Ayuntamiento.

#AvesDeBarrio pretende ser una llamada de atención a los ciudadanos sobre dos conceptos que me gustan especialmente, como son la biodiversidad cotidiana y la naturaleza cercana, pues no solo son los gorriones quienes comparten con nosotros la ciudad, sino que hay petirrojos, jilgueros, colirojos, lavanderas… y muchísimas más que pasan completamente desapercibidas porque, cuando vemos un pajarito pequeño, irremediablemente pensamos que es un gorrión.

Y es que, incluso etimológicamente, nuestra palabra pájaro viene del nombre del gorrión, que en latín es passer. No es raro, pues, tras convivir con nosotros desde el neolítico, que si preguntáramos a cualquiera que nos definiera un pajarito, este nos describiría a un gorrión.

Pero, ¿por qué están desapareciendo estas aves? A pesar de lo que se puede oír por ahí, las causas no están claras o, al menos, no se puede explicar con un solo motivo, pues son varios los que pueden estar afectando para que ocurra una disminución de la población tan radical:

  • Reducción de lugares de nidificación. Los nuevos edificios o las mejoras en las técnicas de rehabilitación, han hecho que muchos huecos donde antes hacían sus nidos ya no estén disponibles, lo que dificulta que nuevas parejas, aunque estén listas para criar, no lo hagan por falta de un lugar adecuado.
  • Poca disponibilidad de insectos durante la época de cría. Según algunos estudios, la falta de proteína animal durante la cría de los polluelos hace que estos crezcan más débiles e incluso mantengan esa debilidad durante su vida adulta. La falta de insectos, sustituida en muchas ocasiones por migas de pan, pobres en proteínas, se debe al excesivo pavimentado de las ciudades y sobre todo al uso masivo de fitosanitarios para eliminarlos.
  • Demasiada comida basura. Experimentos en Bélgica, Suecia y España han concluido que la comida humana que les damos o que toman por sí mismos de las terrazas y los bares, afectan negativamente a su salud, sobre todo, una vez más, en época de cría, pues la falta de calcio o aminoácidos esenciales no les permite desarrollarse de forma saludable.
  • La contaminación del aire. Aunque la falta de calidad del aire nos afecta a todos los habitantes de las ciudades, experimentos suecos y holandeses parecen concluir que hay una relación directa entre la contaminación y la reducción de los radicales libres en las aves urbanas, lo que provoca un envejecimiento prematuro. En España, estudios realizados en gorriones parecen demostrar estas teorías.
  • La contaminación acústica y lumínica. El exceso de iluminación por las noches y el ruido producido en las ciudades son grandes generadores de estrés en las aves urbanas, pues modifican sus ciclos de vida y les obligan a esforzarse mucho más para ser escuchados por sus congéneres. El estrés continuado está estrechamente relacionado con problemas hormonales y del sistema inmunitario.

Es muy probable que, en todas las ciudades donde están desapareciendo, se den algunas, o todas, de estas causas, lo que nos obliga a seguir investigando pero también a empezar a plantear soluciones a corto plazo.

El proyecto de SEO/Birdlife propone dar a conocer esta situación a la población y solicitar a las autoridades, por ejemplo, un aumento de zonas verdes, una disminución del uso de fitosanitarios y normativas que obliguen a realizar rehabilitaciones “ecológicas” en los edificios, respetando y manteniendo huecos donde las aves urbanas puedan hacer sus nidos. Por eso, porque la implicación de la Administración nacional y local es indispensable, la actual ministra para la transición ecológica y la alcaldesa de Madrid fueron invitadas a la presentación.

Teresa Ribera y Manuela Carmena en el acto de presentación de #AvesDeCiudad

Aunque no es especialista en la materia, Manuela Carmena nos dejó, como siempre, una visión cálida sobre las cosas, pues, siguiendo la máxima ecologista de que no se valora lo que no se conoce, sugiere que “en todas las casas debería haber un libro de pájaros”. Para poder disfrutar de ellas, el Ayuntamiento está creando y mejorando observatorios urbanos de aves y mantiene una estrecha colaboración con SEO/Birdlife. Además, Carmena reconoce como un gran éxito la naturalización del río Manzanares, que ha provocado una explosión de biodiversidad.

Por su parte, la ministra Teresa Ribera recordó que “hace años ni se podía cuestionar el derecho a llevar un todoterreno por dónde se quisiera”. Es evidente que los ciudadanos somos más conscientes de que debemos “humanizar las ciudades”.

Para finalizar, Carmena quiso recordar la figura de Ildefons Cerdà i Sunyer, arquitecto catalán del s. XIX, responsable del ensanche de Barcelona y autor del libro Teoría general de la urbanización. Liberal y poco comprendido en su época, Cerdá defendía el equilibrio entre los valores urbanos y las ventajas rurales. De este modo comenzaba su libro: «Ruralizad aquello que es urbano, urbanizad aquello que es rural»

Aquí os dejo el vídeo presentación del proyecto:

 

En la naturaleza, los roles que ejercen un sexo u otro en las diferentes especies animales, tiene un claro carácter evolutivo y reproductivo. Entre los mamíferos, el cuidado de las crías en un primer momento es mayoritariamente atribuido a las hembras, por una mera cuestión morfológica: la leche solo es producida por las hembras y las crías de mamíferos necesitan eso, mamar. En especies como el oso o el lince, lo más práctico es que las crías se queden con su madre por ese motivo, pero en especies sociales como el lobo, las crías son sacadas adelante también por el macho y por algunos adultos de la manada.

En otras clases diferentes, como las aves, donde no hay glándulas mamarias de por medio, los roles han tomado otros caminos evolutivos, pero siempre con la intención de sumar posibilidades de sobrevivir. El caso del pingüino emperador es muy curioso, pues, aunque es la hembra la que pone el huevo, es el macho quien lo incuba con sumo cuidado, sin comer ni poder moverse hasta que nacen, mientras la hembra va a alimentarse y se ausenta durante dos meses. Volverá durante la primera semana de vida del polluelo y relevará al padre en su cuidado. Una relación colaborativa, que sirve para poder sacar adelante a la cría durante el frío invierno.

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El emú macho, en Australia, también es el encargado de empollar los huevos y cuidar de los pollos, pero esta vez en exclusiva, pues la hembra, tras poner los huevos, quedará libre para buscar otro macho. Una solución muy práctica, evolutivamente hablando, para poder aprovechar toda la capacidad reproductiva de las hembras que no quedan atadas a un nido durante casi dos meses. Seguramente fue una característica muy importante en su momento para sobreponerse a grandes pérdidas de individuos, y gracias a eso ha llegado hasta nuestros días.

Entre las ranas y sapos es también muy frecuente que sea el macho quien proteja los huevos y los lleve a sus espaldas, o bien que se repartan esa peligrosa tarea entre los dos.

En definitiva, todas las especies han ido evolucionando según el ambiente y el nicho ecológico que tenían disponible. En muchos casos, la vida en sociedad suponía una opción que permitía algunas ventajas (y también algunos inconvenientes). Salvo que tuvieras unas capacidades extraordinarias para conseguir comida, como es el caso de los felinos, siempre suponía una ventaja contar con un grupo que ayudara a conseguir piezas más grandes o sirviera de protección frente a los depredadores.

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Los homínidos, por los dos motivos, son animales sociales. En el caso de la rama que evolucionó hasta nosotros, con unas crías de cabeza enorme que nacían absolutamente desvalidas, la vida en común se antojaba imprescindible. Las tareas de cada sexo se debieron repartir, al igual que en los ejemplos vistos al principio, por motivos puramente prácticos, pues el objetivo de la naturaleza siempre es buscar la mejor manera para sobrevivir. Así, por ejemplo, los Bosquimanos, una de las pocas sociedades de cazadores/recolectores humana que queda aún en el mundo, tienen repartido muy claramente el trabajo; ellos se encargan de cazar y ellas de recolectar, lo que les permite estar más cerca de la aldea y de los niños. Aunque es una sociedad patriarcal, las relaciones entre hombres y mujeres son iguales, la opinión de las madres es muy importante a la hora de elegir pareja para sus hijos y la palabra materna y padre son la misma.

Aunque no abundan, sí hay ejemplos de sociedades matriarcales, como eran los Mosuo, en China, donde había libertad sexual, lo que hacía que las mujeres se hubieran deshecho de cualquier  intento de control por parte del hombre. Las relaciones entre hombres y mujeres eran muy liberales y se podían romper en cualquier momento sin afectar la crianza de los hijos, que siempre vivían en la casa materna, con la familia de la madre.

Matriarca de la tribu mosuo en su hogar. Imagen de Karolin Klüppel para National Geographic

El objetivo de cualquier tipo de organización social o unión entre ambos sexos en la naturaleza y en los grupos primitivos, siempre ha sido la de sumar potencialidades para sobrevivir mejor. Muchas de las responsabilidades que antiguamente asumía el poblado o la familia, ahora lo asume el estado y los servicios sociales. No hay ningún motivo por el que los roles de los hombres y las mujeres en el siglo XXI no puedan ser los mismos y, desde luego, no hay ninguna explicación “natural” por el que, cualquier tipo de relación humana no sirva para otra cosa sino para mejorar la vida de sus integrantes. La violencia de género, tanto psicológica como física, es una perversión social y el mantenimiento de tareas domésticas exclusivas para un sexo u otro, ahora mismo, ya no tiene ninguna otra explicación que no sea puramente cultural y social, pero, como he dicho en otras ocasiones, al fin y al cabo, lo creado por el ser humano, el ser humano lo puede cambiar.

Es muy frecuente, que ante cualquier problema de la sociedad, haya alguna voz que diga que la solución está en la educación, pero ante la petición de concrección, la misma voz dice que hace falta una asignatura en los colegios, ya sea de medioambiente, de civismo, de igualdad… de todas. Ya, incluso en algunos círculos educativos, hay cierta chanza con eso. Si se llevara a la práctica, los niños necesitarían hacer turnos dobles en la escuela. De 9 a 21.

Evidentemente eso es irrealizable, pero además, en mi opinión, mayormente inútil. En el sistema educativo actual, las asignaturas no dejan de ser cajas de información, y precisamente de lo que mas abunda en nuestra sociedad occidental es eso, información a raudales. Vivimos en una época donde prácticamente todo el saber humano está al alcance de unas pulsaciones con el dedo, donde podemos leer artículos de fondos de revistas de todo el mundo, donde con unas gafas de 3D podemos sentirnos rodeados por leones en el Serengeti, donde, a través de plataformas como Youtube, podemos ver clases de profesores de las mejores universidades del planeta, pero, también es la época de los fakenews, de los bulos de internet, de la sublimación de la opinión personal por encima de doctores y filósofos. Cuando los debates de televisión estan llenos de periodistas en lugar de catedráticos y estudiosos…

El profesor Mark Lorch, escribió un artículo maravillo (ver aquí) titulado Por qué la gente cree en las teorías de la conspiración, y cómo conseguir que cambie de opinión, en el que relata cómo un grupo de personas en el tren, aparentemente gente joven, con estudios y con una posición social normal, empiezan a dudar de la llegada del hombre a la luna frente a todas las evidencias. Podemos despachar el problema echando la culpa a las personas y ya está; la gente cree más en los mitos y las conspiraciones frente a la ciencia o las pruebas porque son idiotas. Punto. Pero yo me resisto a zanjar el problema tan rápido, debe haber una explicación social, psicológica o fisiológica por la que algunos seres humanos se comporten de ese modo.

Mark Lorch señala un estudio (aquí) que vincula la creencia en teorías de la conspiración con la necesidad de las personas por imponer una estructura al mundo y nuestra capacidad innata para encontrar pautas en todo lo que nos rodea. Autores como Dan Brown aprovechan muy bien este mecanismo de nuestro cerebro para hacer que una historia increíble encaje perfectamente usando cuadros y partes de la historia real. Lo demás lo ponemos nosotros, “viéndolo” todo tan lógico que nos parece increíble no habernos dado cuenta antes.

Reconocer patrones y pautas es muy útil para los animales en la naturaleza. Los perros son extraordinarios a la hora de habituarse a diferentes ambientes, encontrando pautas y asociando ruidos o acciones. Eso es lo que descubrió Pavlov al notar que salivaban solo con oír los pasos de quien les llevaba la comida siempre a la misma hora, y en eso se han basado los métodos de adiestramiento conductistas durante décadas. Nosotros hemos dado la vuelta a eso, creando pautas donde no las hay y creyéndo en ellas aunque haya pruebas que nos digan lo contrario.

Otro elemento que sugiere Lorch en su artículo es la influencia social. Somos animales sociales, eso es innegable. Un estudio de la Universidad de Harvard (ver aquí) llegó a la conclusión de que el secreto para llegar a una vejez feliz es la fortaleza de las relaciones con tu familia, amigos y pareja. Sentirte parte de un grupo social se convierte en algo principal en la adolescencia, cuando el niño debe separarse de los padres para empezar a ser adulto. Muchas cosas se hacen o se cambian para ser aceptado en tu grupo social.

Hace tiempo, escuché a un pastor prolobo quejarse de cómo algunos chicos del pueblo se metían con él por sus ideas hacia el canis lupus, chicos jóvenes, de una generación y una cultura superior a sus padres, pero con las mismas ideas. Unas ideas que les hacen formar parte de un grupo, sentirse aceptados y fuertes. Hay tantos ejemplos de esto, que sería larguísimo enumerarlos.

Lo que parece claro, como apunta Lorch, es que esta influencia social es muy importante con las ideas; cuanta más gente cree en una información, más fácil es que la demos por verdadera (ver estudio sobre esto aquí). Parece ser que la demostración social es mucho más efectiva que las simples pruebas, aunque sean lógicas y de peso.

En esto entran en juego las falacias lógicas. Durante toda la historia del ser humano, se ha dado por hecho que lo normal es tener un pensamiento racional y lógico, de sentido común, y que, las personas que no seguían ese recto pensar, eran personas débiles o con algún problema. Pero, en las últimas décadas, se ha empezado a pensar que lo normal es la irracionalidad, pues las decisiones se acaban tomando más con los sentimientos que con el raciocinio. Sabemos, incluso, que las emociones se sitúan en el lóbulo frontal del cerebro, justo, la misma zona que entra en juego en la toma de decisiones.

Cuando escuchamos una cadena de noticias o leemos un tipo de periódico concreto, cuando los cazadores leen lo malo que son los lobos en la revista Caza y Pesca mientras los conservacionista leen, en la revista Quercus, los beneficios que aportan , en realidad están buscando argumentos que refuercen sus propias convicciones, es lo que se llama sesgo de confirmación. Son nuestras creencias las que dictan los programas y la información que vemos y  leemos, no al revés.

Evidentemente, ante eso se puede luchar. Poseer un sentido crítico hará que no caigamos fácilmente en el sesgo de confirmación o que no sigamos tan fácilmente la corriente de pensamiento de nuestro entorno. Una mentalidad más reflexiva, que exija datos y hechos, con capacidad de indagar y buscar opiniones contrastadas para formar su propio criterio, será capaz de entender el mundo que nos rodea de forma mucho más inteligente.

Fomentar el pensamiento crítico en los colegios, el debate de ideas, la investigación frente a la memorización, la profundización en los conceptos… eso será mucho más efectivo que mil horas de clase de medioambiente, pero hasta que eso llegue, la política hoy no la van a hacer aquellos que serán adultos dentro de 20 años. Al lobo, al clima, a los ecosistemas se les salvará ahora o no se les salvará, y para ello hay que cambiar, tal vez, de estrategia, buscando puntos en común con los otros, lanzando ideas claras, creando opiniones generalizadas… Si la consigna ecologista era que “no se valora lo que no se conoce”, ahora, con lo que sabemos sobre los sentimientos y el cerebro, debería ser “no se valora lo que no se siente”.

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Este ha sido un gran año para culturaanimal.es. Hemos doblado los visitantes con respecto al año pasado hasta llegar a más de 42.000, con una media de 115 visitantes diarios, pero llegando a picos de 600 visitantes.

La mayoría de los que nos visitan lo hacen desde España, pero también tenemos lectores desde gran parte de América latina, siendo México el colocado en segundo lugar. Como curiosidad, también hay lectores desde la lejana Vietnam y el exótico Japón.

Este año, también hemos querido seguir con patrocinios y colaboraciones, con la intención de salir del medio digital y participar en la conservación y divulgación de nuestro patrimonio natural. Para ello, seguimos apadrinando a un águila real irrecuperable en GREFA, hemos realizado la maquetación del Informe sobre la mortandad del lobo en el 2017 e impartido dos charlas en el colegio Brotmadrid sobre el lobo ibérico y sobre aves de ciudad.

También hemos puesto en marcha la venta de camisetas y material diverso con diseños sobre las aves de ciudad o abogando por la coexistencia del lobo y el ganadero. Lo recaudado servirá para financiar proyectos de crowdfunding que nos parezcan interesantes, y mejorar la web con un nuevo servidor que sea más rápido y nos permita mejorar visualmente.

Tema coexistencia entre lobos y ganadería

 

Fauna callejera: Vencejos

En cuanto a los artículos más vistos este año, son los siguientes:

  • ¿Qué hago con mi tortuga?– Me alegra enormemente que este artículo haya tenido 5.203 vistas este año. Espero que con ello haya conseguido que algunas tortugas hayan seguido en casa, en lugar de abandonadas en cualquier charca.
  • La invasión de los peces naranjas– Con 5.201 visitas, casi casi en primer lugar, este artículo surgió de una colaboración con la web Animalterra. Espero que también haya servido para concienciar a los propietarios de estos peces, para conocerlos mejor y para evitar su suelta en nuestros ríos, lo que genera muchos problemas para la fauna autóctona.
  • ¿Qué hago si me encuentro un vencejo?– Con 4.766 visitas, este artículo explica qué hacer si nos encontramos un vencejo en el suelo, algo frecuente durante los meses en que están criando, desde mayo a junio/julio más o menos. Un mal manejo de esta especie, muy particular, llevará a su muerte sin remedio, por eso es muy importante actuar rápido y con conocimiento.
  • Belle y Sebastián, la película– El artículo más visto en el 2017 baja esta vez al cuarto puesto pero con 3.556 visitas, casi mil visitas más que el año anterior. El cine es una parte importante de culturaanimal y es normal que, esta emocionante película de Nicolás Vanier, esté entre las cinco primeras.
  • ¿Cuál es la raza del perro salchicha?– Pues parece que 3.225 personas tuvieron la misma duda, colocando en quinto lugar este divertido artículo sobre esta simpática raza.

Me alegra mucho, que los artículos más vistos este año sean de servicio público y puedan ayudar a resolver dudas y evitar el sufrimiento, y tal vez la muerte, de los animales que conviven con nosotros. Seguiremos en esa línea, aportando nuestro granito de arena al bienestar y la conservación medioambiental.

El futuro pasará por mejorar la web, dar un empujón a la recién nacida tienda de culturaanimal e intentar extendernos más hacia fuera, colaborando y apoyando proyectos que cumplan los criterios de culturaanimal, es decir, apoyar la conservación del medio ambiente de forma respetuosa y con criterios científicos.

Feliz año 2019 a todos.

Hace días, fui al concierto de Serrat en Madrid y, mientras escuchaba una y otra canción en castellano, pensé en lo que me gustaría escuchar algunos temas en su idioma original, en catalán, y mi mente se fue a las críticas vertidas hacia él en su propia tierra.

Entonces, escuchando Para la libertad, pensé en por qué no me ponía una camiseta con los colores de la bandera de España, cuando sí lo he hecho con la de Irlanda, por ejemplo. Y no es por que me pueda llamar facha cualquier “descerebrao”, sino porque, yo mismo, considero que la bandera y el himno son símbolos que no representan al país en el que yo vivo. Por algún motivo, un pequeño sector de la población se ha apropiado de ellos, los ha hecho suyos, los ha manipulado y se los ha robado al resto.

Ha sido, lo que en los últimos años hemos oído decir mucho: una apropiación indebida.

Ocurre mucho más a menudo de lo que creemos, pero mientras los políticos o los empresarios se apropian de cosas materiales, los grupos de opinión se apropian de conceptos, impunemente, pues eso no está perseguido por la ley. En todos los ámbitos, como la cultura, la política… hay diversos conceptos de los que todos quieren apoderarse. Y la preservación del medio ambiente no escapa a esa lucha.

Diversos grupos, asociaciones, especialistas de todo tipo, pelean por poseer la verdad sobre los animales, las plantas, la conservación, porque erigirse como el “pueblo elegido” les infiere la capacidad de dar voz a quien no la tiene y justifica su propia existencia ligada al bien que pretenden defender. La naturaleza, como concepto, es un tesoro por el que luchan animalistas, ecologistas, cazadores, ganaderos y agricultores, en una lucha por ser los dueños, los únicos interlocutores. No se lucha para conservarla, se lucha por poseerla, por apropiarse de la verdad sobre ella y ser, por tanto, los únicos que son capaces de saber qué hay que hacer.

Pero solo puede ser de uno, por eso esa actitud es excluyente. O la verdad la tengo yo o tú. Ahí radica el inicio de las divergencias, y el principio de la mentira, pues los símbolos, los conceptos, no pueden ser de nadie, por eso es una apropiación, y por eso es indebida. 

Y cuando un grupo o persona se apodera de algo que no le pertenece, nos lo roba a los demás. Cuando se ponen límites a algo que no lo tiene, excluye a otros.

En las pasadas elecciones andaluzas, ha surgido un partido con clara intención de robar el concepto de patria a quienes creían poseerla, y estos se han revuelto como gato panza arriba. Su contraataque puede ser fatal para los que aspiramos a ser un país puntero en cuanto a la conservación de nuestros espacios naturales. Tras conocer las preguntas que el Partido Popular va a hacer al Gobierno de la Nación sobre la caza y los toros, claramente intenta posicionar esos elementos como piedras angulares de la españolidad. Es curioso que no pregunten sobre la situación de los científicos españoles o sobre la educación, no preguntan sobre modernidad, sino sobre conceptos antiguos retrotrayéndonos a épocas pasadas.

El problema es que si consiguen que la caza y los toros se asocien como conceptos básicos de la patria, se van a perder los matices y se van a defender a capa y espada incluso por aquellos que nunca han empuñado una escopeta o visto una corrida. Cualquier crítica, a cualquiera de los dos conceptos, será entendida como un ataque directo a la patria. Lo mismo ocurrió, por ejemplo, al asociar el aborto con un bien superior, como la vida. De una manera astuta pero torticera, los detractores consiguieron que estar a favor de una regulación menos restrictiva sobre el aborto, fuera como estar en contra de la vida.

En general, no soy partidario de las leyes restrictivas. Prohibir por ley lo considero siempre un recorte a las libertades del ciudadano y lo vivo como un fracaso de la sociedad, no como una victoria. La caza y los toros son actividades minoritarias que sin embargo nos afectan a todos, por lo que deben regularse, pero seguramente acaben por desaparecer por sí solas, y eso sí que será una gran victoria de una sociedad cada vez más concienciada. 

O no. Tal vez la caza acabe regulada y siendo de verdad un apoyo para la conservación y las corridas de toros encuentren la forma de reinventarse y encajar en una sociedad donde la lucha a muerte entre animal y humano no es tan atractiva como antes. Tal vez, es lo que tiene no ser el dueño de las cosas, que no tienen por qué ser como tú quieres. Pueden ser incluso mejor.

Patricio Jiménez