El último lobo de Annaud

La película El último lobo, del director Jean-Jacques Annaud, habla de la desaparición de los lobos en la estepa Mongola, pero también del paso de un pueblo que convive con la naturaleza a un pueblo que la domina. También habla de la hambruna que sobrevino a China como consecuencia del Gran Salto Adelante y los cambios sociales y educativos de la Revolución Cultural. Habla de todo eso, pero también de la falta de cultura y de la convivencia de las nuevas ideas científicas con las viejas tradiciones. Esa es la ventaja de las grandes películas, que cada uno puede quedarse con lo que quiera. Yo, por supuesto, voy a hablar del tratamiento que da Annaud a los lobos y su relación con los humanos. Que es lo mío.

GRAN PRE-PRODUCCIÓN

Como ya le pasara con El oso, una película así requiere empezar el trabajo mucho tiempo antes de comenzar a filmar. En este caso fueron tres años para criar 30 lobos que pudieran trabajar con los humanos, algo que no fue fácil, como explica el propio director:

“No puedes adiestrar a un lobo, solo puedes aclimatarlo a la presencia humana, por eso son fascinantes, porque conservan su personalidad de lobos y nunca puedes transformarla. Un perro hace lo que le dice su amo, un lobo lo que le dice su jefe”.

Cuando uno decide utilizar animales para contar una historia, lo primero que debes saber es que ellos no van a poder usar palabras para hacer entender al espectador lo que sienten, ni será fácil hacer avanzar la trama solo con ellos. Afortunadamente, Annaud es un especialista en contar historias sin palabras, como demostró con la ya apuntada El oso, y mucho antes con En busca del fuego, donde, por primera vez, los hombres prehistóricos no usaban un idioma moderno, sino gestos y sonidos guturales.

Por eso, para Annaud es fácil integrar a los lobos dentro de un mundo natural donde los pueblos nómadas Mongoles conocen el equilibrio de la naturaleza y cómo mantenerla, pues su supervivencia también depende de ello, y puede hacerlo sin que parezcan caricaturas de ellos mismos, ni sean lobos con rasgos humanos. Los lobos son lobos, y aunque esto parezca una perogrullada, lo cierto es que de pocas películas se puede decir lo mismo. (ver  La historia de Taro y Jiro)

El lobo, como gran depredador de la estepa, es considerado una deidad capaz de desencadenar terribles catástrofes, y eso se nota en en el tratamiento de la imagen, más saturada, en la ralentización del movimiento y en el montaje donde las miradas denotan una inteligencia nada terrenal. 1280x720-CsV-620x315Lo más maravilloso es que, aunque consiga crearnos la sensación de que esto es así, en realidad sus acciones no acompañan esa idea porque no hacen nada especial, nada que no sea natural en ellos. Por ejemplo, sin querer contar demasiado de la película, hay un momento en que los lobos atacan el poblado y ellos lo achacan a una venganza por un acto anterior, pero también se puede explicar, de una forma más sencilla, por la falta de alimento natural y la necesidad de buscar las fáciles presas domésticas.

Podría haber sido una gran tentación haber dado al lobo ese poder y haber hecho alguna escena en que claramente le diga al protagonista que le reconoce, con algún gesto claramente humano, tal y como estoy harto de ver en otras películas, pero no. La dignidad del lobo, la fascinación que genera en nosotros no necesita de artificios ni de humanizaciones. Por eso funciona tan bien en la película.

También agradezco mucho que no haya caído en el tópico infantil de una manada protegiendo a sus lobitos, pues si bien es cierto que la manada los protegerá, hay una máxima en la naturaleza que da prioridad al adulto en caso de peligro extremo. El futuro de la especie estará a salvo si pueden seguir engendrando, no si mueren intentando salvar a un cachorro indefenso. A nosotros puede parecernos cruel, pero es pura lógica evolutiva. Un cachorro no tiene más valor que un adulto para una manada.

El-ultimo-lobo-Trailer_thumb44En la segunda parte, irrumpe una nueva sociedad que no ve a los lobos como divinidad o como parte de la deidad de la estepa, sino como alimaña a exterminar, y por eso cambia también el tratamiento de la imagen de la manada, siendo mucho más natural. Pero es cierto que la película no trata eso como el eje central de la historia, sino como una consecuencia más del distanciamiento entre los humanos y la naturaleza que los acoge. Se trata ahora de dominar y de eliminar lo que se interponga en su camino, tanto los animales como los pueblos o las tradiciones.

EL ESTUDIANTE Y SU CACHORRO

Otra sorpresa agradable fue la relación entre el protagonista y el cachorro de lobo que salva de la muerte y cuida hasta adulto. Tradicionalmente, los humanos, dentro de nuestra magnanimidad, entendemos que los animales deben mostrarnos respeto y agradecimiento por todo lo que hacemos por ellos, y son muchímos los cuentos y los relatos en que cualquier animal salvaje se convierte en nuestro más fiel súbdito porque sí. el-ultimo-lobo-imagenes-7

La realidad no es así, y los que tratan con animales salvajes lo saben. Aunque lo criemos desde pequeño, un oso no es un perro, un tigre no es un perro, un mapache no es un perro y ni tan siquiera un lobo lo es. El perrito que tenemos en casa es una especie domesticada, que no existe en la naturaleza. Lo demás son animales salvajes, aunque a algunos ejemplares les acostumbremos a nuestra presencia e incluso disfruten con nuestra compañía, nunca seremos su dios. No lo merecemos tampoco, también hay que decirlo.

Así pues, más allá de las críticas puramente cinematográficas que harán los entendidos, y siendo cierto que hay ciertas partes de las relaciones sentimentales del protagonista que bajan un tanto el ritmo, debo decir que me gustó y que volvería a verla de nuevo. Hay momentos, como la persecución de la manada de caballos, digna de las mejores películas de acción y que no hay que perderse.

Pero además, por fin hay una película de lobos donde éstos son animales, en la acepción más amplia de la palabra, y además son animales salvajes, con la dignidad que les aporta estar en la parte más alta de la cadena alimenticia y alimentarse  por sus propios medios. Un animal salvaje que quiere matar y morir, porque así es la vida.

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Si queréis conocer el libro en el que se basa la historia, podéis encontrarlo aquí.

Yo tardé una semana y casi no encontré cines donde la echaban ¿Habéis podido verla? ¿cómo era en 3D?

Acerca de Patricio Jiménez (132 Artículos)
Bloguero y divulgador de temas de naturaleza.

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