Cuatro mofetas abandonadas en Cataluña reabren el debate sobre el auge de los animales exóticos como mascotas

Los rescates en Cervelló y Sitges, con tres ejemplares albinos, refuerzan las demandas para implantar cuanto antes los Listados Positivos previstos en la Ley 7/2023 .

En Cataluña, la aparición de cuatro mofetas abandonadas en espacios urbanos ha encendido de nuevo las alarmas sobre el auge del mascotismo exótico y la falta de control en la tenencia de fauna salvaje como animal de compañía . Tres de los ejemplares eran albinos y todos han sido finalmente trasladados a un centro especializado en Países Bajos, tras una estancia temporal en un refugio de Barcelona . La Coalición para el Listado Positivo —integrada por ANDA, FAADA y AAP Primadomus— considera que este caso refleja con claridad la urgencia de aprobar los Listados Positivos que prevé la legislación estatal.

Una especie salvaje, no un animal doméstico

La protagonista de este caso es la mofeta rayada, Mephitis mephitis, una especie originaria de Norteamérica reconocible por su pelaje negro con dos bandas blancas en forma de V que recorren el lomo hasta la cola. Se trata de un mamífero de hábitos nocturnos, de carácter solitario y dieta omnívora oportunista, que en libertad recorre amplios territorios y utiliza sus glándulas anales como defensa, emitiendo un olor intensamente desagradable cuando se siente amenazado. Estas características, subrayan las entidades, la convierten en un animal claramente inadecuado para la vida en un hogar, pese a su apariencia “curiosa” o “tierna” en vídeos e imágenes difundidas en redes sociales.

Primer aviso: dos crías en Cervelló

El primer rescate se produjo en el municipio de Cervelló, donde dos ejemplares jóvenes fueron vistos merodeando en una zona de alimentación de gatos controlada por la asociación protectora ASGAT . La entidad dio la voz de alarma y contactó con el refugio El Cau del Bosc, cuyos voluntarios instalaron jaulas trampa y lograron capturar a las dos crías, una rayada y otra albina, nacidas este mismo año. Tras su captura, las mofetas ingresaron de forma temporal en las instalaciones del refugio, mientras la organización AAP Primadomus se ofrecía a asumir su cuidado a largo plazo en su centro de rehabilitación.

Segundo caso: dos mofetas albinas en Sitges

Semanas más tarde, fueron vecinos de Sitges quienes alertaron a la entidad FAADA al observar un animal completamente blanco que acudía a comer a la misma zona donde se alimentaban gatos callejeros. FAADA solicitó apoyo al cuerpo de Agentes Rurales de Cataluña, que proporcionó jaulas trampa y una cámara de visión nocturna para identificar con precisión a los animales. Las imágenes revelaron que no se trataba de un único individuo, sino de dos mofetas albinas que visitaban el lugar de forma regular, lo que permitió planificar su captura y posterior traslado.

Una vez aseguradas, las dos mofetas fueron derivadas también al refugio El Cau del Bosc para una acogida temporal, uniéndose a las crías de Cervelló mientras se coordinaba su futuro traslado a instalaciones especializadas en fauna exótica. AAP se hizo cargo de la acogida definitiva de los cuatro animales, con el objetivo de ofrecerles cuidados veterinarios adecuados y un entorno acorde a sus necesidades etológicas. El 5 de diciembre, los cuatro ejemplares llegaron al centro de AAP en Almere, Países Bajos, donde atraviesan un periodo de cuarentena antes de ser integrados en recintos adaptados y con enriquecimiento ambiental.

Un final feliz que revela un problema estructural

Para la Coalición para el Listado Positivo, el desenlace positivo de este rescate no debe ocultar el fenómeno de fondo: el incremento del comercio y tenencia de mamíferos exóticos como mascotas, empujado por modas en redes sociales y por la imagen “adorable” de estos animales. Desde la coalición denuncian que esta tendencia se traduce en compras impulsivas, abandonos, situaciones de sufrimiento animal y riesgos añadidos para la biodiversidad, la salud y la seguridad pública . Entre las especies afectadas mencionan petauros, zorros fénec, servales, mapaches o suricatas, estos dos últimos ya catalogados como invasores en España, cuyos requerimientos nunca se pueden cubrir de forma adecuada en un piso o una vivienda convencional.

La Ley 7/2023 y la urgencia de los Listados Positivos

En el plano normativo, las organizaciones recuerdan que la Ley 7/2023 prohíbe la adquisición y cría por particulares de mamíferos silvestres exóticos que superen los cinco kilos de peso en la edad adulta, mientras se ultiman los Listados Positivos que deben concretar qué especies podrán considerarse legalmente animales de compañía. Estos listados, todavía en desarrollo, se plantean como una herramienta clave para clarificar qué animales pueden vivir en un entorno doméstico y cuáles deben quedar excluidos del mercado de mascotas. La Coalición para el Listado Positivo defiende que su implantación permitirá controlar de manera más eficaz el comercio de fauna exótica, reducir el sufrimiento de animales salvajes y minimizar los riesgos asociados a la introducción de especies invasoras y a posibles problemas sanitarios.

En paralelo, la coalición expresa su agradecimiento a las personas que dieron la voz de alarma, al Ayuntamiento de Sitges, al cuerpo de Agentes Rurales —incluido su grupo GECA— y al refugio El Cau del Bosc por su implicación en el rescate y cuidado de las mofetas. El caso, concluyen, ilustra cómo la colaboración entre ciudadanía, entidades protectoras y administraciones puede salvar vidas, pero también por qué resulta imprescindible actuar en origen y regular con claridad qué animales pueden convivir con las personas y cuáles pertenecen, sin excepción, a la naturaleza salvaje.

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