La misteriosa caja de Edgard Cooper

Sentado a mi puerta había un hombre de mediana edad, con ropa de trabajo pero sin ningún distintivo reconocible. Parecía de una empresa de transporte pero carecía de la prisa. La prisa es la característica principal de los transportistas. Este, sin embargo, me esperaba pacientemente y me entregó un paquete con unas grandes letras impresas: Edgard Cooper.

Mi nombre y mi dirección figuraban en el paquete, así que sin duda era para mí. Pero no tenía la menor idea de lo que contenía, así que lo puse encima de la mesa y me decidí a abrirlo.

 

 

Estaba claro que  no era el típico paquete de mensajería. La cuerda abrazando la caja me recordó a mi padre, especialista a envolver los bultos con nudos imposibles de desenredar.

Con mucha curiosidad y algo de esfuerzo (no soy de cortar las cuerdas igual que no soy de romper los envoltorios de los regalos) conseguí abrir la caja:

 

Edgard Cooper es una empresa de comida para perros. Ya estaba resuelto el enigma. Quería saber más sobre ellos, pero mis ojos, siempre atentos al detalle, no pudieron evitar pararse en el clip que sujetaba el dossier. Maravilloso.

 

Con muy buen criterio, los tres empresarios belgas que fundaron la empresa le pusieron el nombre de sus perros y no los suyos propios, que son impronunciables. Los problemas estomacales de Edgard y Cooper les animaron a buscar sus propias fórmulas para crear un pienso natural, según ellos mismos cuentan.

Es una empresa joven que se ha establecido en el 2016 en el Reino Unido y ha desarrollado de momento comida húmeda en lata de 400 gramos y en tarrina para perros pequeños o viaje de 150g. También tiene una variedad de pienso seco, sin cereales.

 

En principio, no aporta nada especialmente novedoso, pero se alinea con los piensos libres de cereales y de calidad. Sus ingredientes son siempre en primer lugar carne y después frutas y verduras (guisantes, patatas, manzanas…), sin recurrir a la pulpa de remolacha que no es tan saludable.

Según su página web, en inglés, el saco de 7 kilos de pienso son 39,95€. Es cierto que siempre puedes comprar 18 kilos de Friskies por 22€ pero tendrás que darle unos 50-60 gramos más diarios (kilo y medio al mes) lo que suele ser un indicativo de la calidad de los ingredientes. A mejor calidad, menos cantidad necesita para alimentarse. Si quieres aprender a entender los ingredientes de los piensos puedes ver este otro post.

Las latas tienen un precio, siempre según su web, de 2,49€-2,79€ dependiendo de la variedad de carne, y las tarrinas desde 1,39€.

En España se pueden conseguir en las tiendas Kiwoko, por lo que es posible que también en alguna más.

Las tarrinas por dentro tienen un buen olor y aspecto y mi perra lleva, literalmente, cinco minutos chupando el cuenco, así que la debe gustar.

 

Agradezco profundamente que surjan marcas de comida para perros que no tengan la palabra nature o wild dentro del nombre, aunque sean más difícil de identificar. Eso sí, ahora, si en alguna tienda alguien sin prisa os vende una lata de Edgard Cooper, ya sabéis lo que es.

Acerca de Patricio Jiménez (154 Artículos)
Bloguero y divulgador de temas de naturaleza.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: