La reciente iluminación artificial del cauce del río Manzanares se ha convertido en un símbolo de un modelo urbano que antepone el espectáculo a la salud del ecosistema fluvial, según denuncian colectivos vecinales y organizaciones ecologistas. En este contexto, la red profesional n’UNDO anuncia que el Manzanares será el primer caso de intervención de su fondo “Urbanismo para el Bien Común”, con el objetivo de dotar de rigor técnico y jurídico a una protesta ciudadana que ya ha recabado más de 50.000 firmas en plataformas digitales.
La herramienta central de esta intervención será un Informe Técnico de Impacto y Alternativas, financiado a través de una campaña de micromecenazgo en la plataforma Goteo. El documento aspira a ir más allá de la denuncia, articulando una pericia independiente basada en la metodología de la Resta (Deshacer), que plantea la recuperación del río mediante la restitución de su temporalidad natural, sus ciclos de oscuridad y la reducción de las presiones antrópicas innecesarias.

Desde n’UNDO subrayan que el caso del Manzanares ilustra una brecha recurrente en los conflictos urbanos: la ciudadanía muestra voluntad de defensa del territorio, pero carece de herramientas técnicas de alto nivel para litigar o negociar en igualdad de condiciones con la administración. “La iluminación de un tramo del río no es un hecho aislado, sino una decisión técnica que ignora el rigor administrativo y el respeto por la vida silvestre protegida”, señalan fuentes de la organización, que reivindican su papel a la hora de traducir el clamor social en una propuesta “irrefutable” ante las instituciones.
La campaña “Urbanismo para la Defensa del Bien Común” se estructura en tres tramos de financiación escalonada. Un Fondo de Acción Inmediata de 10.000 euros permitirá culminar el informe del Manzanares y abordar un segundo caso urgente, mientras que con 30.000 euros se prevé consolidar un equipo estable de especialistas y, a partir de 50.000 euros, crear una plataforma abierta de recursos técnicos para apoyar a comunidades afectadas en todo el territorio.

Frente a la inercia de “construir por construir”, n’UNDO reivindica un urbanismo de la Resta que apuesta por deshacer aquello que sobra o daña, como la contaminación lumínica injustificada sobre el cauce. Fundada en 2011, la red ha sido reconocida por instituciones como el CSCAE y la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, y aspira ahora a convertir el Manzanares en un precedente: que la planificación urbana responda, por encima de todo, al bien común.
Para ayudar en la financiación a través de la plataforma Goteo, pinchar aquí.
